
El aire seco y el polvo en suspensión hacen que el invierno sea un infierno para quienes padecen alergias. La situación se vuelve aún más complicada cuando también están presentes los mascotas. Los sistemas de calefacción por aire forzado generan partículas en suspensión, y la baja humedad reseca la piel y las vías nasales. Lo que se quiere es un calor que proteja el aire interior, en lugar de contaminarlo.
Lo importante detrás del diseño del producto
Los calentadores de infrarrojos emiten calor radiante, calentando directamente a las personas, las superficies y las mascotas, sin necesidad de aire movido. En la práctica, esto significa que no hay ventiladores que dispersen el polvo, ni conductos que alberguen alérgenos, ni gases de combustión dentro de la casa. Nuestros dispositivos contienen un elemento de fibra de carbono que genera calor infrarrojo de onda media, junto con una carcasa hermética y un motor de bajo nivel de ruido (cuando está presente), lo que permite un funcionamiento silencioso. El resultado es un calor natural, sin los cambios bruscos de temperatura que causan irritaciones.
Por qué funciona bien en hogares con alérgicos y mascotas
Para los hogares donde hay personas alérgicas y mascotas, la comodidad es inmediata. Dado que el calor no hace circular el aire de manera agresiva, el polen, la caspa y el polvo fino permanecen en su lugar. Además, el calor no quita la humedad del ambiente, por lo que la piel y los ojos se sienten más cómodos. Las mascotas disfrutan de un calor constante y sin corrientes de aire, lo que evita que sus camas se sobrecalienten. Además, gracias a la protección contra vuelcos y al diseño exterior refrigerado, puedes colocar este dispositivo donde quieras: cerca de la cama del perro, al lado del árbol para gatos, o en la sala de estar, donde todos se reúnen.
Qué debes tener en cuenta
La calefacción por infrarrojos es direccional, por lo que solo calienta la zona en la que se dirige. Para lograr comodidad en toda la habitación, conviene combinarlo con un movimiento suave del aire, en lugar de usar un calentador de aire forzado. También, como cualquier calentador eléctrico, mantén el cable ordenado y alejado de animales que puedan morderlo. Asegúrate de que la potencia del calentador sea compatible con tu toma eléctrica y la carga del circuito. Si deseas una comodidad constante, elige un modelo con termostato.