
Cómo evitar que sus herramientas químicas exploten
Seamos honestos: mezclar sustancias químicas volátiles e inflamables con una lámpara de calentamiento por infrarrojos es una fórmula para el desastre. En esencia, se está creando un punto de ignición de alto riesgo justo en medio del proceso.
Hemos encontrado una solución para esto. En lugar de utilizar diseños con componentes expuestos, envolvemos todo el dispositivo en un revestimiento hermético.
¿Cómo lo hacemos seguro?
Las lámparas IR estándar suelen fallar en entornos químicos, ya que sus terminales eléctricos y puntos de sellado son demasiado permeables. Los vapores penetran en el interior de la lámpara, lo cual genera problemas.
Para evitarlo, utilizamos un método en dos pasos. Primero, colocamos la lámpara dentro de una funda hecha de zafiro o cuarzo resistente a los productos químicos. Luego, rellenamos las conexiones eléctricas con compuestos a prueba de explosiones y resistentes a altas temperaturas.
Es simple: evitamos que se genere chispa alguna. También nos aseguramos de que estos revestimientos puedan soportar los agentes químicos corrosivos que se utilizan, para que el dispositivo no se dañe después de unos meses de uso intenso.
Manejo del calor
Podría pensar que toda esta protección reduce la densidad de calor emitida por la lámpara. Pero no es así. Hemos invertido mucho tiempo en ajustar el espesor de este revestimiento, para que la radiación infrarroja pueda llegar hasta la oblea sin ser absorbida por la funda.
Pero hay un problema: hay que tener en cuenta el retraso térmico. Al añadir esta capa protectora, aumenta la masa del dispositivo. Eso significa que los ajustes del PID no funcionarán como antes. Si reemplaza estas lámparas en una herramienta antigua, no copie simplemente los ajustes anteriores. Probablemente excederá el valor objetivo durante el proceso de calentamiento, así que tómese un momento para ajustar nuevamente la curva de temperatura.
Integración en su equipo
Hemos diseñado estas lámparas para que sirvan como reemplazo directo. Dado que la protección está integrada en la propia lámpara, no es necesario construir un gabinete a prueba de explosiones alrededor de toda la herramienta. Así, su espacio de trabajo permanecerá limpio y ordenado. Solo asegúrese de que los cables sean adecuados para la zona de laboratorio en la que trabajará.