
Lograr la temperatura adecuada en la fabricación de biosensores
La fabricación de biosensores requiere un equilibrio preciso. Si la temperatura no es la correcta, incluso por poco, toda la producción se vuelve inútil. Por eso, recurrimos a sistemas de infrarrojos de onda corta. Estos sistemas permiten un secado y curado rápidos, lo cual es esencial para mantener el proceso de fabricación funcional sin problemas.
La importancia de la potencia
Para alcanzar la temperatura adecuada en los sustratos de los sensores, se necesita una gran densidad de energía. Utilizamos tubos de cuarzo de alta potencia, ya que permiten transmitir calor profundamente dentro del material. Es la mejor forma de lograrlo sin dañar accidentalmente la superficie del material.
Si trabajas con superficies más grandes, como 300 mm o más, te enfrentarás a caídas de voltaje. Es un problema común. Lo resolvemos utilizando voltajes más altos. De esta manera, el calor se distribuye uniformemente por todo el tubo, evitando así la aparición de “puntos fríos” en los sensores.
Deja de adivinar, empieza a medir
Todos hemos escuchado hablar de la “Industria 4.0”, pero en la práctica, esto simplemente significa contar con mejores datos. Conectamos estos sistemas de infrarrojos directamente a controladores PID y PLC. Esto permite monitorear la cantidad de energía utilizada en cada lote en tiempo real. Es muy útil cuando algo sale mal. Si la tasa de éxito disminuye repentinamente, no necesitas preguntarte por qué. Solo basta con revisar los registros; así sabrás inmediatamente si alguna lámpara está fallando o si hay interrupciones en el suministro de energía.
La realidad de la fabricación
El calentamiento por infrarrojos es increíblemente rápido. Supera con creces a los hornos convencionales en cuanto a tiempos de cocción. Pero hay un problema: toda esa intensidad genera mucho calor ambiental. Si no se manejan bien los ventiladores de enfriamiento y los disipadores de calor, las temperaturas podrían desviarse, y eso podría causar problemas. Hemos diseñado estos sistemas para que sean un reemplazo sencillo de los elementos de calefacción tradicionales. Al utilizar arrays de infrarrojos digitalizados, dejamos de adivinar cuál es la temperatura y empezamos a medir realmente la cantidad de energía utilizada. Esto hace que todo el proceso de control de calidad sea mucho menos estresante.