
Dejen de quemar a sus lechones: una forma mejor de calentar La mayoría de los calentadores utilizados en las granjas porcinas son bastante básicos. Simplemente emiten energía por todas partes, esperando que eso sea suficiente. Nosotras decidimos que eso no era suficiente. Pasamos mucho tiempo investigando cómo absorbe el calor la piel de los lechones. En lugar de simplemente enviar energía al aire, creamos una lámpara que dirige el calor directamente hacia los tejidos porcinos. Esto significa menos desperdicio de electricidad y, lo más importante, evita quemaduras en los animales. La ciencia detrás de esto (sin complicaciones) El problema es que las lámparas estándar emiten demasiada radiación de onda corta. Para un lechón recién nacido, eso es demasiado agresivo. Es como estar demasiado cerca de una fogata: te quemas antes incluso de sentir calor. Modificamos el filamento y el vidrio de cuarzo para que el calor se concentrara en el rango de ondas medias. Ahora, el calor realmente penetra en el cuerpo del lechón. No nos importan tanto las altas potencias, sino cuánto calor llega realmente a cada centímetro cuadrado del cuerpo del animal. Esa es la diferencia entre un lechón que está cómodo y uno que sufre sobrecalentamiento. Los equipos y sus limitaciones Las granjas porcinas son condiciones extremas. Con toda la polvareda y el amoníaco, la mayoría de los equipos fallan rápidamente. Por eso utilizamos tubos de cuarzo de alta pureza. Estos no se ensucian ni se dañan tan fácilmente. Pero hay que tener cuidado con la potencia: estos equipos generan mucho calor rápidamente. Debes asegurarte de que tus cables puedan soportar ese aumento de voltaje. Si tu panel eléctrico es antiguo o insuficiente, tus interruptores se apagarán. Hazte un favor: utiliza cables de grosor adecuado y conectores resistentes al calor. No quieres que tu equipo se dañe. Instalación sencilla La instalación de estos dispositivos es sencilla. Básicamente, son un reemplazo directo de los sistemas de infrarrojos que probablemente ya tengas. Solo necesitas conectarlos a tus controladores actuales y listo. Una vez que estén funcionando, notarás la diferencia de inmediato. La “cortina de calor” debajo de la lámpara es mucho más uniforme. Y como el calor está mucho más concentrado, a menudo puedes usar menos lámparas para mantener la temperatura adecuada en el recinto. Eso significa que el consumo total de energía disminuye, lo cual es una ventaja para tu factura eléctrica.